DICIEMBRE 2007

 

Definición de Melodrama (En: Pavise, P., Diccionario del Teatro, Barcelona, Paidós, 2002)

 

PÁGINA 1 - PÁGINA 2

El melodrama (literalmente, y según la etimología griega, drama cantado) es un género que aparece en el siglo XVIII bajo la forma de una obra -especia de opereta popular_ en la que la música interviene en los momentos más dramáticos para expresar la emoción de un personaje silencioso. Es "un género de drama en el cual las palabras y la música, en vez de ir juntas, se hacen oír sucesivamente y donde la frase hablada está en cierto modo anunciada y preparada por la frase musical" (Rousseau, Fragmentos de observación sobre el "Alceste" de Gluck, 1766).

Desde finales del siglo XVIII, el melodrama, este "bastardo de Melpomene" (Geoffroy) se convierte en un género nuevo, el de una obra popular que, mostrando a los buenos y a los malos en situaciones terroríficas o enternecedoras, quiere emocionar al público sin grandes dispendios textuales, pero con un gran despliegue de efectos escénicos. Aparece después de la Revolución Francesa (hacia 1797) y vive su época más brillante hasta principios de los años veinte del siglo XIX; La Posada de los Adrets es su punto culminante y, a la vez, su subversión paródica gracias a la actuación de F. Lemaître (inmortalizada por la película Los niños del Paraíso). Es un género nuevo, con una estructura dramática que encuentra sus raíces en la tragedia familiar (Eurípides: Alceste, Ifigenia en Táuride, Medea; Shakespeare, Marlowe) y en el drama burgués (Diderot).

El melodrama es la culminación, la forma paródica -sin saberlo- de una tragedia clásica en la que se ha reforzado hasta el extremo el aspecto heroico, sentimental y trágico, multiplicando los golpes de teatro, los reconocimientos y los comentarios trágicos de los héroes. La estructura narrativa es inmutable: amor, desgracia provocada por el traidor, triunfo de la virtud, castigos y recompensas, persecución como "eje de la intriga" (Thomasseau). Esta forma se desarrolla en el momento en que la puesta en escena comienza a imponer sus efectos visuales y espectaculares, sustituyendo el texto elegante por efectos escénicos impresionantes. El melodrama triunfa en los teatros franceses, como por ejemplo el Ambigu-Comique, la Gaîté, o la Porte-Saint-Martin con Pisérécourt, el "Corneille de los bulevares" (Cœlina o la hija del misterio, 1800).