JULIO 2006

 

Antes de una representación de La Barraca, 1932

 

Federico García Lorca

 

Nosotros queremos representar y vulgarizar nuestro olvidado y gran repertorio clásico, ya que se da el caso vergonzoso de que, teniendo los españoles el teatro más rico de toda Europa, esté para todos oculto; y tener estas prodigiosas voces poéticas encerradas es lo mismo que secar las fuentes de los ríos o poner toldos al cielo para no ver el estaño duro de las estrellas.

Hay mucho que hacer, pero nosotros iremos poniendo con verdadera modestia nuestro grano. El poco teatro clásico que ustedes han visto ha sido bajo una absurda y sentimental visión romántica que quitó a Lope, a tirso y a Calderón y a Vélez de Guevara y a todos, su eternidad y su verdor para dar lugar al ridículo lucimiento de un divo.

El Teatro Universitario no sólo se dedicará a los clásicos sino también a los modernos universales de todas las tendencias y además persigue, con las misiones pedagógicas, la creación de una escena moderna puramente popular y exclusiva del color y el aire de estas hermosas tierras...